Cómo hacer una entrevista de trabajo: guía práctica
Cómo hacer una entrevista de trabajo paso a paso: qué preparar antes, cómo responder con estructura, qué preguntar tú y qué hacer después para no improvisar.
Cómo preparar una entrevista de trabajo: investigar la empresa y preparar ejemplos
Saber cómo hacer una entrevista de trabajo empieza por dos tareas que caben en una tarde: entender qué problema quiere resolver la empresa con el puesto y tener preparados ejemplos concretos de tu experiencia que demuestren que sabes resolverlo. Quien llega con las dos cosas hechas no improvisa: elige qué contar.
Una entrevista de trabajo es una conversación en la que la empresa comprueba si puedes hacer el trabajo, si encajas con el equipo y si te interesa de verdad el puesto. Tú compruebas lo mismo desde el otro lado. Prepararla bien te sirve para las dos cosas.
Qué investigar de la empresa antes de la entrevista
Antes de una entrevista de trabajo, investiga la empresa lo justo para hablar de su situación actual, no para recitar su historia. Con media hora bien aprovechada basta:
- La oferta, línea a línea. Subraya los verbos y los resultados que piden: te dicen qué esperan de ti en los primeros meses.
- Qué vende y a quién. Producto o servicio principal, tipo de cliente y competidores directos.
- Qué ha pasado últimamente. Noticias del último año: una compra, una apertura, un cambio de dirección, un recorte.
- Quién te entrevista. Su cargo y su trayectoria en LinkedIn. No es lo mismo hablar con alguien de selección que con tu futuro jefe.
El objetivo es poder decir en una frase por qué ese puesto en esa empresa tiene sentido para ti. Si no te sale, aún no has investigado lo suficiente.
Cómo preparar tus ejemplos con el método STAR
El método STAR es una forma de contar un ejemplo profesional en cuatro partes: la situación, la tarea que tenías, la acción que tomaste tú y el resultado. Sirve para que tus respuestas en una entrevista de trabajo tengan principio y final, y para que se note qué hiciste tú y qué hizo el equipo.
Prepara entre cuatro y cinco ejemplos y que cubran cosas distintas: un logro, un problema que resolviste, un conflicto con alguien, un error del que aprendiste y una decisión difícil. Escríbelos en notas, no en párrafos. Lo que quieres es recordar los hechos, no aprenderte un texto: un ejemplo memorizado suena a memorizado.
Preguntas frecuentes en una entrevista de trabajo y cómo responderlas con estructura
Las preguntas frecuentes en una entrevista de trabajo se repiten porque buscan comprobar lo mismo en todos los candidatos: qué has hecho, por qué quieres el puesto y cómo actúas cuando algo se complica. La forma de responderlas no es memorizar una respuesta, sino saber qué está evaluando cada pregunta y llevar un ejemplo preparado.
La tabla recoge las preguntas que más se repiten, qué evalúan y cómo estructurar la respuesta:
| Pregunta | Qué evalúa | Cómo estructurar la respuesta |
|---|---|---|
| «Háblame de ti» | Si sabes resumir tu trayectoria con criterio | Presente, pasado relevante y por qué estás aquí |
| «¿Por qué quieres este puesto?» | Si has investigado y si tu interés es real | Lo que necesita la empresa y lo que tú aportas |
| «Cuéntame un problema que hayas resuelto» | Cómo actúas bajo presión | Un ejemplo STAR con un resultado concreto |
| «¿Cuál es tu mayor defecto?» | Si te conoces y si haces algo al respecto | Un punto débil real y lo que haces para compensarlo |
| «¿Por qué quieres dejar tu trabajo actual?» | Si te vas por algo o huyes de algo | Lo que buscas, sin hablar mal de tu empresa |
| «¿Cuánto quieres cobrar?» | Si conoces tu valor y el del puesto | Una banda salarial razonada, en bruto anual |
Una buena respuesta dura entre uno y dos minutos. Si pasas de ahí, el entrevistador deja de escuchar y empieza a esperar a que termines. Si te quedas en una frase, le obligas a sacarte la información a preguntas.
Qué preguntas no te pueden hacer en una entrevista de trabajo en España
En España, la Ley 15/2022, integral para la igualdad de trato y la no discriminación, prohíbe usar como criterio de selección motivos como el sexo, la edad, la discapacidad, la orientación sexual, la religión o la enfermedad. Sobre la salud es explícita: «El empleador no podrá preguntar sobre las condiciones de salud del aspirante al puesto» (artículo 9.5).
Si te hacen una pregunta así, puedes reconducirla con calma hacia lo que sí importa: si puedes hacer el trabajo. Esto es información general, no asesoramiento legal; si crees que te han discriminado en un proceso de selección, consulta con un abogado laboralista o con la Inspección de Trabajo.
Qué preguntar tú al final de una entrevista de trabajo
Al final de una entrevista de trabajo casi siempre te preguntan si tienes alguna duda, y decir que no es desaprovechar la ocasión más clara para saber si el puesto te conviene. Lleva tres o cuatro preguntas preparadas y elige dos según cómo haya ido la conversación.
Las preguntas que más información dan son las que se refieren al trabajo real, no a las ventajas:
- Qué esperan del puesto en los primeros seis meses y cómo sabrán que ha ido bien.
- Por qué está vacante el puesto: si es nuevo, si alguien ha ascendido o si alguien se ha ido.
- Cómo es el equipo y con quién trabajarías cada día.
- Cuáles son los siguientes pasos del proceso y en qué plazo esperan decidir.
La última pregunta es la más práctica: con la respuesta sabrás cuándo tiene sentido escribir para preguntar por tu candidatura. Deja el salario y las vacaciones para cuando te lo pregunten o para una fase posterior, salvo que el proceso ya esté avanzado.
Cómo hacer una entrevista de trabajo online: cámara, luz y conexión
Para hacer una entrevista de trabajo online, prepara la parte técnica el día antes y no cinco minutos antes: cámara a la altura de los ojos, luz de frente, conexión probada y el enlace de la reunión abierto con antelación. Así toda tu atención va a la conversación y no a si se te oye.
Lo que conviene revisar antes de conectarte:
- Cámara. A la altura de los ojos, con la cara y los hombros en el encuadre. Mira a la cámara cuando hables, no a tu imagen.
- Luz. Una ventana o una lámpara delante de ti, nunca detrás. Con la luz a la espalda solo se ve una silueta.
- Conexión. Si puedes, por cable o cerca del router. Cierra las aplicaciones que consuman red y ten el móvil a mano para compartir datos si falla.
- Plataforma y sonido. Abre el enlace con quince minutos de margen para instalar lo que pida. Unos auriculares con micrófono evitan el eco.
- Fondo. Neutro y ordenado. Avisa en casa de que no te interrumpan.
Cada formato de entrevista pide una preparación distinta:
| Formato | Qué cambia | Qué preparar | Error típico |
|---|---|---|---|
| Presencial | Cuentan la puntualidad y el saludo | Ruta, tiempo de margen y copia del CV | Llegar justo de tiempo |
| Videollamada en directo | La técnica puede cortar la conversación | Cámara, luz, conexión y enlace probados | Conectarse en el último minuto |
| Entrevista grabada | No hay nadie al otro lado para repreguntar | Respuestas breves y ensayadas en voz alta | Leer notas en pantalla |
Entrevistas grabadas y con inteligencia artificial
Una entrevista grabada es un formato en el que respondes a preguntas en vídeo sin nadie al otro lado, y a veces la evalúa un sistema de inteligencia artificial. Según el informe de Greenhouse sobre entrevistas con IA, publicado el 1 de mayo de 2026, el 63 % de las personas que buscaban trabajo en Estados Unidos ya había hecho una entrevista con una IA.
El mismo informe de Greenhouse recoge que al 70 % no le dijeron con claridad de antemano que le evaluaría una IA. No es un dato de España, pero la recomendación vale aquí: si la convocatoria no lo dice, pregunta quién o qué va a revisar tus respuestas antes de grabarlas.
Qué hacer después de la entrevista: seguimiento y estado de la candidatura
Después de una entrevista de trabajo, el seguimiento tiene dos partes: un mensaje breve de agradecimiento el mismo día y un registro de en qué punto está la candidatura. La primera parte te recuerda ante quien decide; la segunda evita que una candidatura se te olvide o que escribas a destiempo.
El mensaje de agradecimiento cabe en cuatro líneas: gracias por el tiempo, un detalle concreto de la conversación que te haya interesado y tu disposición para los siguientes pasos. Si en la entrevista se te quedó algo en el tintero, es el sitio para añadirlo en una frase.
Para registrar el estado de la candidatura, apunta cada proceso con estos datos:
- Empresa, puesto y persona de contacto.
- Fecha de la entrevista y fase en la que estás.
- Plazo que te dieron para la siguiente respuesta.
- Siguiente paso tuyo y cuándo toca.
Si el plazo pasa sin noticias, escribe una vez para preguntar por el estado del proceso. En nuestra experiencia en headhunting, cuando un proceso de selección termina sin éxito, lo habitual es que el contacto con el candidato se pierda. Un registro te dice cuándo dar por cerrado un proceso y centrarte en los demás.
La competencia también explica por qué conviene llevar varios procesos a la vez: según el informe anual de InfoJobs, publicado el 26 de marzo de 2026, la media pasó de 52 candidatos por vacante en 2024 a 56 en 2025. CompassHub te permite llevar el seguimiento de todas tus candidaturas en un tablero por fases, vengan del portal que vengan; si comparas opciones, mira nuestra guía de las mejores apps para buscar trabajo.
Si quieres ensayar la entrevista con alguien que ha estado al otro lado de la mesa, el equipo de coaches de CompassHub lleva más de 15 años en headhunting; mira cómo funciona nuestro coaching laboral. Haces el pre-registro con tus preferencias, te avisamos cuando salga la app y un coach te contacta cuando puede.
Errores habituales en una entrevista de trabajo
Los errores habituales en una entrevista de trabajo casi nunca son de falta de capacidad, sino de preparación: no saber qué hace la empresa, responder sin ejemplos, hablar mal del trabajo anterior o no preguntar nada al final. Todos tienen arreglo antes de la entrevista.
- Llegar sin saber qué hace la empresa. Se nota en la primera pregunta y condiciona el resto de la entrevista.
- Responder con adjetivos en lugar de hechos. «Soy muy resolutivo» no demuestra nada; un ejemplo con un resultado, sí.
- Hablar mal de la empresa o del jefe anterior. Aunque tengas razón, el entrevistador se imagina a sí mismo en ese papel.
- Respuestas memorizadas. Suenan a texto aprendido y se desmontan con una repregunta.
- No preparar la pregunta del salario. Improvisar una cifra suele acabar en una cifra baja.
- No tener preguntas al final. Transmite poco interés, aunque no lo sea.
- Desaparecer después. Sin mensaje ni seguimiento, el proceso queda en manos de la memoria de otros.
La forma de evitarlos es la misma que la de hacer bien una entrevista de trabajo: preparar la empresa, preparar los ejemplos y ensayar en voz alta al menos una vez, mejor con alguien que te pueda repreguntar.